10 de enero de 2014

NUEVA SERIE

Hace unos días recibí un correo mediante el cual se me pedía que explique -de manera más detallada y precisa-, todo lo concerniente a la creación de un curso virtual, y que sea paso a paso.

Este asunto lo habíamos abordado hace algún tiempo, pero sin detenernos lo suficiente como para aclarar las dudas que muchos tienen desde su perspectiva como tutores de cursos virtuales. Y es que es cierto que existe una concepción errada muy extendida sobre el alcance del tutoreo virtual, por la cual se le limita al control, el análisis y la gestión de las dinámicas comunicativas, desde un ámbito meramente relacional.

Pero tú y yo sabemos que el tutoreo es mucho más que eso. 

El problema ha sido planteado muy claramente por Javier Krahe, desde España, en su correo del 31 de diciembre del año pasado, donde dice que "Nos encontramos con una diferencia clara entre la fase del diseño de la formación y su implementación, lo que reduce el papel docente del tutor al de un técnico que aplica lo que ha sido diseñado externamente..." y señala esta cuestión como una de las principales dificultades para que el tutor pueda adoptar decisiones encaminadas a la adaptación del proceso de enseñanza - aprendizaje durante su desarrollo.

Tomaremos, pues, el caso de un curso que estoy analizando en estos días, y lo utilizaremos como insumo para responder la inquietud que ya no es sólo del amigo Krahe, sino de todos aquellos que seguimos aprendiendo a descifrar el fascinante arte del tutoreo. 

Te invito a seguir este tema que desarrollaré en las siguientes entradas.